
El aprendizaje activo y significativo es un enfoque educativo que implica la participación directa y continua del estudiante en el proceso de aprendizaje.
Ausubel (1986) propone este tipo de aprendizaje con el objetivo de comprender aquellos mecanismos implicados en la adquisición y retención de los conocimientos de los estudiantes aprende realmente adquiridos con los conocimientos que ya posee.
Rol de docente: El docente diseña actividades significativas adaptadas al nivel y necesidades de los estudiantes integrando tecnología y experiencias previas para un aprendizaje activo. Guía el proceso con retroalimentación oportuna, promueve la autoevaluación y vincula teoría con práctica, mantiene una actitud innovadora y empática, evaluando constantemente su metodología para asegurar un aprendizaje relevante y colaborativo.
Rol del estudiante: Los estudiantes pasan de un rol pasivo a uno activo involucrándose en lecturas discusiones y reflexiones que promueve procesos de pensamiento superior como análisis, síntesis y evaluación, aprenden mediante el diálogo, la interacción constante con los contenidos desarrollando competencias clave además reciben retroalimentación inmediata tanto del docente como de sus compañeros, lo que enriquece su proceso de aprendizaje y fomenta una participación más crítica y colaborativa.
¿Cómo se evidencia en el aula? Mediante la participación interactiva de los estudiantes quienes asumen rol protagónico al debatir y resolver problemas y construir conocimientos colaborativamente (Bonwell y Eisun, 1991
ORIENTACIONES QUE PUEDES UTILIZAR EN EL AULA
